12 dic. 2010

Mis relatos / serie 7

Me dejo seducir de las palabras para hilvanar historias

68. La acróbata
Ella hacia acrobacias con sus simples e inocentes mentiras que se cruzaba entre sí. Se ensañaba en hacerlas caminar por la cuerda floja. Las lanzaba al aire hasta llegar a las más finas y refinadas actuaciones. Mantener este juego le demandaba tiempo y fue asi como decidió sustituir el sueño por el oficio de crear mentiras y destinatarios para ellas. La tarea se le fue complicando a medida que ellos contactaban entre sí. Hoy ella hace su propio espectáculo: decora, viste, maquilla y perfuma sus mentiras que colecciona y exhibe en una preciosa jaula de oro, mientras su vida es prisionera de una armadura de la que ya no puede escapar.

67. Que agobio!
Ay Pepita -Decía al teléfono la mujer- a mi no me agradan estas fiestas de navidad, ya no se qué preparar, sabes? Hay hija, yo ya no veo la televisión, es que nos agobian, fijate que ayer decían que cada dia mueren de hambre veinticuatro mil personas, tu crees? Y luego inundaciones y más tragedias. Sí , si, te oigo- No, el año pasado ya hice zarzuela de mariscos y de entrada puse cigalas, langostinos, gambas. Más el foie, el champan, no más en la cena de noche vieja he gastado setecientos euros para cuatro. Venga! ya me llamarás si tienes otra idea, vale? Hasta luego, cariño

66. Don Eusebi
Prenda,vente conmigo a casa que he preparado un cocido madrileño, vente cariño, que no tardarás en volver -Me decia la anciana- Al final nos fuimos caminando a su casa. Ya en la escalera, me sorprendió un olor fuerte intenso y desagradable. Cariño, esta mañana tambien lo he sentido, es en el piso de abajo.
Y qué puede ser? Usted sabe quien vive ahí? Coño! Don Eusebi, hace tiempo que no lo veo! Don Eusebi, Don Eusebi -gritaba picando su puerta- el olor aumentaba. Llamemos la policia!- me dijo ella- esto es muy raro. Ustedes creen que ha estado muerto ahí solo, desde hace 8 dias?

65. El coche nuevo
Ay mamá, perdona, pero es que tengo el tiempo justo para ir a comer a tu casa porque estoy por aquí cerca a la meridiana. Y papá desde cuando está enfermo?- Hace dos meses- Sí, si que te dejaré el dinero, hija, pero hoy no podrá ser. Ay mamá, tu nunca quieres hacerme favores!
Ay perdona es que olvidé vuestro aniversario. 60 de casados, ya? fue el mes pasado, no? Ay mamá no te hagas la víctima, tu sabes que lo necesito urgentemente, el tiempo vuela, sí, hace tiempo que no te llamaba, es que... he estado muy liada. Pero no te pongas pesada. No, no, el dinero es para cambiarme de coche. -Y no tienes uno nuevo? Hay no me hagas tantas preguntas, no te pongas pesada. Es que ya quiero uno más moderno.

64. Turista dictatorial
La mujer adoraba viajar por encima de todas las cosas...planeaba con meticulosidad cada viaje, le gustaba precisar cada jornada de mañana, tarde y noche con una agenda minuciosa y por supuesto inamovible, hacia previas investigaciones de cada lugar que iba a visitar no fuera que se le escapara ningún detalle. En cada viaje se le veía hacer un esfuerzo enorme por cumplir a cabalidad lo propuesto. No aceptaba ningún cambio de planes ni dejarse perder en alguna callecita del barrio gótico, tampoco tomarse un vino en aquel barcito cálido con música en vivo degustando los sabores del lugar porque ese hecho le alteraba su agenda. Esta tirania llevada al extremo la ha llevado a viajar sola, sus pocas amigas la han abandonado en el viaje y en la vida.

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