3 feb 2014


 Productos financieros

- Bon día Joan, pero !quina calor que fa! –saludaba la señora al gerente de la sucursal del Banco, mientras agarraba un puñado de caramelos publicitarios.
Sí señora, yo esta noche no he podido dormir del calor que hacía.
- Bueno Maco, aquí estoy para que me expliques això que me dijo la comercial por teléfono porque yo la verdad, no me aclaro.
Ese producto, a ver, no. Ya ha caducado, tenemos el producto estrella, éste esta muy bien, eh? Y no es nada agresivo, Umm –insistía el gerente, mientras subrayaba los folletos publicitarios.

Nunca antes habíamos visto intereses como éste, y para gente como usted  que no tiene experiencia pero quiere invertir, nada mejor que éste. Con decirle que mucha gente ya lo ha contratado, es que hasta mi suegra, mi consuegra, mis dos hermanas y mucha gente del pueblo, eh?

- Perdona, Joan, que no puc obrir els caramels? – reclamaba la señora, mientras luchaba por abrir un caramelo y agarraba otro puñado para guardar en su bolsillo.
Ah, disculpa ya le abro el caramelo, es que este plástico lo hicieron como para que no se los coma nadie –sonreía el director, sacando una viejas y enormes tijeras de costurera.

Si es así, podemos hacer los papeles y dígame donde hay que firmar.
Joan, dígame una cosa con toda confianza, ¿es verdad que usted tiene una diversión un poco extraña por las noches?
Pero qué dice, Señora Mercè!, a ver de qué se trata, explíqueme.
- Es que me contó el Antonio que, bueno, lo ha visto a usted con un detector de metales paseando por la playa de arriba a  abajo. Y además me ha dicho: yo de un banquero así, no me refiaria. Y yo lo contradije: qué dices Antonio! eso fue que lo confundiste con otro. ¿Cómo va ser el Joan, Hombre? 

21 sept 2013

100.  equinoccio autumnal

Gabriela R, juguetea siempre, a pesar de sus 87 años. Desde hace una semana, la veo cada tarde sentada en el bar de la plaza con una de sus amigas; Charlan y fijan la mirada como si tejieran filigrana. Hoy Ella  no está para chistes verdes, como es su costumbre, en cambio cuenta que se ha pasado  un buen rato en su casa cortando el plástico así en cuadritos, -Yo lo compro en los chinos, lo venden por rollos, son ocho metros, lo recorto todo y lo pongo en bolsitas, una para cada día, no vaya ser que me pase de presupuesto.
- Toma estos pedazos, -insiste. Y verás qué entretenido es,  -mientras apreta placenteramente  cada burbuja de plástico de embalar. ¿A que no sabes lo que me dijo el médico cuando le conté que hacía esto cada día?  -!Qué oficio tan agradable!, sí me pagaran por esto, así me  pasaría todo el día- explica ella, contorneando los ojos de picarona.


Microrelato 99.  23 d'abril 2013

-Qué casualidad, mi hijo también se llama Jordi.
Ah, si? y porqué le pusiste ese nombre?
- Bueno, pues...porque me gustaba Jordi o Jorge.
Cuál te gustaba: ¿Jordi o Jorge?
- Los dos. Claro tampoco quería ponerle el nombre de su padre. Jordi me hacía gracia y hasta sus primos de Aragón le dicen Jordi. Y ya va a hacer 40 años.
Pero, haber, ¿porqué le pusiste ese nombre con lo anticatalanista que eres?
-Nosotros ya llevamos mucho tiempo aquí, yo no lo soy, lo que no quiero es hablar catalán o que me obliguen. Antes sí que lo hablaba, cuando trabajaba. Pero, fíjate, ahora hasta voy a las tertulias literarias, todas  hablan en catalán y yo me explico  en castellano la mar de bien.


98. De camino al otorrino...

-¿Que haremos de comer hoy, Cariño? -Preguntaba la mujer a su pareja mientras caminaban por el paseo marítimo. ¿Eehhh?
Que... qué haremos de comer, Cariño.
- Tú misma, -respondía el marido mientras sus ojos traviesos dibujaban rápidamente el cuerpo esbelto de una joven atleta que pasaba.
- Yo he pensado que podíamos hacer el arroz caldoso que tanto te gusta, -decía ella, mientras la furia le crecía en su pecho!
¿Haremos?, ¿haremos? el plural, a la mierda -pensó.

Experimentos

97. Violen_cia (4673) familiar. Ecoute-moi: 19.99 

Estrellita... yo te he dicho muchas veces que unos nacen con "estrella"  y otros estrellaos, y sino véame a mí, no sé ¿porqué Dios me tenia pa' tantas penurias?
Aparte de cuidar a mis enfermos, tengo que vigilar que no se hinchen, porque sino pesan mucho cuando se elevan en los globos.
No sabés !cuánto  me duelen los brazos cuando tengo que tirar de ellos!
Pero mi verdadera pena, es la niña de 87 años, cada vez más desconsiderada.
Ay, ella porque es mi madre! Y qué Dios me perdone, pero cada vez la desconozco más...

26 abr 2013

Relatos disparatados

96. Te lo juro

A veces me acuerdo de eso y me da vergüenza, te lo juro…yo iba por la calle y no aguantaba la tentación, era como un deseo obsesivo, mira hasta en los hospitales cada que los veía con la madre tenía esa misma idea y me provocaba salir corriendo. Bueno el médico nos recomendó irnos a vivir fuera de la ciudad, tener un jardín, perros y gatos, en fin a cambiar de estilo de vida porque el estrés nos estaba matando, pero espera…hemos tardado diez años, yo ya perdía la esperanza y me empezaba a hacer a la idea de tramitar los papeles para adopciones. Y resulta que un día…pruebas y embarazo y después tuve mi segundo hijo pero eso de robarme algún bebé en su cochecito se me cruzó muchas veces por la cabeza.

Crisis

95.Los barberos de post guerra

Mira Noi, no hace tanto tiempo de esto, ehh? bueno pues  fue después de la guerra, éramos siete barberos en el pueblo y había trabajo para todos, parece mentira, oi? Teníamos un sistema de ganarnos la vida, al estilo comunista por así decirlo, había trabajo para todos, no era mucho pero sí el suficiente para alimentar nuestras familias. Cada día trabajaba uno de nosotros y al final de la semana, juntábamos el dinero y lo repartíamos por partes iguales-, Esto nos lo inventamos nosotros mismos. Sí, estamos haciendo cuenta atrás y esas costumbres van a tener que volver. Vamos!, esto tiene que cambiar,  este país está vuelto un asco, cuándo se había visto tanto parado? Aquellos eran tiempos en que el agua corría por su cauce.

Divagaciones...

94 ¡Qué exigentes!

Ay Chama, imagínese que mis primas se quedaron todas solteras. A mi me da un miedo que me pase lo mismo. Yo recuerdo oírlas hablar en la sala de la casa de Mamá. Margarita la mayor, decía: es que ese tonto no se sabe vestir y a mi me da vergüenza que me vean por ahí con él, ni que no hubiera ningún hombre en el mundo. Y Sofía que era guapísima y elegante decía, eso no querida, es que a nosotras no se nos arriman sino pelagatos, así transcurría la conversación y Mamá apuntaba lo suyo también diciendo…es que ustedes son muy inteligentes y preparadas y hoy en día los hombres son unos mantenidos, todos son iguales, más vale estar solo que mal acompañado. Chama, y yo sigo buscando el príncipe azul y a ratos creo que todavía no ha nacido el Mio.

8 ene 2013

Más microrrelatos...

93. Loli

Que no me llames Dolores, coño! llámame Loli. No se porqué me pusieron ese nombre, ¡con la alegría que tengo en el cuerpo! Que estarían pensando los tarados de mis padres. Es que eso de los nombres me mantiene cabreada. Hay nombres que deberían ser borrados de no sé dónde, tal vez de la mente de la gente, o del listado de los curas que nos ponían el nombre que les venia en gana, no más mirarte y ya te clavaban un nombre. Y Dolores como si fuera poco! Dolores los del parto y los de la vida.Son muchos dolores encima, coño! Ya no puedo con todo esto. Que me llamo Loli y estoy más contenta que unas pascuas, yo he sido muy feliz toda mi vida. Bueno a decir verdad, solo hace cuatro años…desde que soy huérfana, porque vamos, sí me pesaban estos dolores.

18 feb 2012

Una dulce Locura

Este relato surgió como propuesta colectiva en el Taller sobre inicio de Novela al que asisto. Está basado en la técnica de cadáver exquisito en el intento de hacer antitrama. Surgieron historias divertidas y sorprendentes. Aqui va la mia...


Una dulce locura

En la luna menguante del cuarto año, los habitantes del DK5 salían a protestar con cometas gigantes que cubrían el sol nocturno mientras las luciérnagas anunciaban: Los días de invierno son fríos.

Eran tiempos en los que el hombre H reservaba las lágrimas verdes que le quedaban en el “Guarda lloros”. No obstante, se quejaba de que su dispositivo “Productor de bostezos” hacía tiempo que no funcionaba. Se cercioró, revisando los últimos informes, que su “Captura baba” se había desconfigurado y, en vez de capturarles, las expulsaba al universo gatuno cual códigos indescifrables.

Lo peor de todo era que “El Caza estupideces” se había reseteado la última vez que lo usó y su microchip dejó de funcionar. Desconsolado, pero cuidando de no llorar, revisó los artilugios comprados en el Bazar de la Fortuna, así descubrió que se habían estropeado, uno a uno, en absoluto silencio. Gracias a su perseverancia, leyó atentamente “las instrucciones para dar cuerda a una sonrisa” y poder hacer sus últimas comprobaciones.

Casi derrotado, frente al espejo, El llamado hombre H lloraba al ver como su “Crecepelo” no funcionaba.

-Otro objeto más -se quejaba el hombre. Y se atrevió a preguntar con voz lastimera-
Espejito mío, quién es más melenudo?

El gato amarillo que imita al tigre - agregó enérgicamente.
- Hombre H, recuerda que en este destiempo los leones se comen a los gatos -contestó con voz ensordecedora el espejo.

Quedó tan perplejo y por esta razón, pensó en do sostenido alto y fortísimo: tengo que aprender a no babear tanto, pues cada vez que alguien dice una estupidez, se me hace agua la boca. Mmmmm....

Al poco rato, el hombre H se percató de que su Hache también comenzaba a estropearse, pues no daba el tono deseado y reaccionó con un grito rojo y estridente: ¡Y si no aprendo seré un estúpido con babero o un Rey sordo y misógino! A lo que siguió un silencio sepulcral.

Dicen algunos, que el hombre que había perdido la H, nunca imaginó que la “Máquina de atacar la autoridad” yacía dormida en un rincón; Y tras oír aquellas blasfemias contra el Rey, desenrolló los párpados y despertó del eterno letargo, al que había sido condenada. Pocos minutos bastaron para que el Hombre sin H fuera arrestado y llevado prisionero en la carroza de elefantes que imitaban a dinosaurios azules. También murmuran que aquella imagen se quedó divagando por la mente de todos ellos, hasta sumergirlos en la más dulce de todas las locuras.


Nelly Villegas



Nelly_knelha

5 feb 2012

Mis relatos / Serie 11

En el frio siberiano, las flores de mi terraza huian hacia el interior para inspirarme

92.A medida
De entre estas cuatro mujeres, prefiero ésta- decía el Narco, mirando el catálogo- eso sí, asegúrese de que le hagan todas las cirugías y no olvide subirle los párpados para que le cambie la mirada. También coméntele al cirujano que le quite las falsas costillas para que le haga más cintura, así quedará mejor. Con un trasero y un par de tetas que serán la envidia de todos! Después hay que llevarla a comprar la ropa moderna y que tire todas esas hilachas que es lo único que tiene los pobres! Pero no me la traiga hasta que esté todo hecho, lista para exhibirla, no quiero ver moretones en su cara, ni oír quejas, la quiero lista como potra salvaje. Entiendes? Para eso pago.


91.Madre de alquiler
Sobre todo, elíjala joven -aconsejaba el Yanki- Asegúrate que no haya ningún enfermo mental en su familia, escoja una mujer guapa, que de ésas hay muchas, no demasiado pobre porque estará desnutrida, ante todo que esté sana, después la llevaremos a hacerle los análisis y nos pondremos manos a la obra. Nueve meses de cuidado, mientras hacemos turismo, esto durará poco, ya veras, atención médica, el pago y nos llevaremos al bebé. Es todo tan fácil, mi cielo. Ya sabes que el dinero lo soluciona absolutamente todo.


90. El santito
Cariño, tu no lo puedes creer pero a mí ese santito me trajo mucha suerte, fíjate: yo cojí aquel piso de Sant Gervasi que tu conociste: divino de la muerte, amoblado y precioso. Al poco tiempo de instalarme, me lo encontré en una cómoda, aún no se que santito es, pero me hizo el milagro, necesitaba alquilar las habitaciones. No más poner los anuncios, me llamó un chaval joven muy limpito y educado, dos días más tarde apareció otro: más de lo mismo. Mi problema económico se estaba resolviendo. Yo saqué el santito del armario y lo dejé sobre la cómoda de mi habitación…había que premiarla. La sorpresa vino después de la comida de celebración…los dos jóvenes dijeron desfachatadamente, sin más, y casi al unísono: aquí estamos tan a gusto, menos mal no hay maricones!. Santo cielo, que me trague la tierra! No podré invitar a mi propia casa a Juan y Phillipe que se besuquean todo el tiempo con lo enamorados que están?…bueno y yo que haré? si me echo un noviecito de esos guapos del eixample! Suerte de mierda la mía, con estos del Opus y eso que son jóvenes!

89. Rejuvenecimiento facial
Aló? Aló? Si, dígame?…Buenos días Señora, la llamo para ofrecerle una técnica revolucionaria jamás vista, única en el mercado de la estética, revolucionaria, sí, si. Qué otro método le permite verse hasta diez años más joven en tan sólo veinte minutos? Es láser dial de alta tecnología. Claro señora, para pieles blancas, morenas y oscuras. No requiere incapacidad laboral ni física, sin anestesia ni cirugía. Tenemos como demostrárselo. Sí si, señora, le ampliaremos la información y también tengo para ofrecerle otro método: lipólisis, un procedimiento de avanzada, seguro y efectivo que existe en la actualidad para hacer desaparecer aquellos incómodos gorditos. Nuestro tratamiento consiste en diluir la grasa y extraerla de forma activa o pasiva según cada paciente, Sin lugar a dudas…bye bye.


88. La pecadora
Nunca quise pasar tanto en el anonimato como en ese tiempo, fíjate me sentía perseguida, es como si todos quisieran meterse conmigo, intentaba hacer mi vida normal, pero sabes? cada día me abordaban cuando salía del hospital y me hablaban, siempre lo mismo. Sólo un día estuve atenta y pensé por esta vez escucharé: el señor se dirigió a mi con una expresión de pena en su cara y esta vez sin mucha insistencia me dijo que visitara la congregación para acercarme a Dios, no tienes buena salud porque estas alejada de la palabra de Dios. Te falta salud, porque estás en pecado, me decía. Yo llevaba mi pañuelo a la manera como mis amigas africanas me lo habían enseñado, estaba acabando la quimioterapia y luchaba con mi enfermedad a mi manera.

87. Alberto
Aquel domingo nos subimos a la camioneta que servia de transporte público colectivo, era dificultoso subir la silla de ruedas porque ya tenia sobrecupo de pasajeros, cargábamos a nuestro amigo Alberto, como podíamos, más valía las ganas de hacer un viaje que las condiciones adaptadas para él, no eres consciente de esto en absoluto, otra violencia más, cómo si fuera poco. En el pueblo, mi sorpresa, las callejuelas empinadas no daban para hacer rodar la silla libremente, me ofrecí para llevarlo y aquí comenzó el desfile de rostros desfigurados ante mis ojos, parecía un concurso mostrando cuál de todos mostraba más pena, miraban con cara de pobrecito, yo quería que me tragara la tierra, pero la cosa no terminaba ahí. Más tarde nos dirigimos al bar del pueblo en donde algunos campesinos bebían ya sus cervezas y para colmo, uno de ellos se acercó a Alberto para darle monedas como reza la iglesia: domingo día de caridad. Alberto rechazó la ayuda y el campesino ignorante y ofendido le dijo; claro, Dios le dio dinero pero no salud!

23 nov 2011

Concurs Literari Grau Miró. Agosto 2011 Primer Puesto: Haikus en català

Els gats
La cua del gat
pinta ombres al terrat
amb la llum del sol

Els gats adormits
somnien seduir el sol
per la finestra

La gata negra
mira amb timidesa
cada floc de neu

Los gatos (intento de traducción)
la cola del gato
pinta sombras en el tejado
con la luz del sol

los gatos dormidos
sueñan seducir el sol
por la ventana

la gata negra
mira con timidez
cada copo de nieve

Concurso para la erradicación de la violencia machista. Primer puesto en categoría literatura, mayores de 20 años. Noviembre 2011

Mis Relatos /Serie 10

Concurs per l'eradicació de la violència masclista. Nov 2011
Primer Puesto en Literatura, categoria: majors de 20 anys.

Título de la obra: Tu cuerpo siempre fiel a la excelencia
(4 microrrelatos)

86. Leticia
¿Cómo no me iba a convencer, si cada día escuchaba esa maldita publicidad en la radio? –Comentaba Leticia- ¿Por qué esperar a los cuarenta y cinco años para obtener un rejuvenecimiento facial, o un derrier fantástico? ¿Por qué esperar hasta los treinta para tener los senos que siempre has soñado? ¡El futuro es ahora! Basta ya de esperar a tener dinero para hacer los cambios importantes en tu vida. Tenemos la solución...créditos fáciles y cómodos a pagar. Y lo mejor: no requiere incapacidad laboral ni física, sin anestesia, ni dolor...llámenos ya, sin compromiso. Hacemos presupuestos al instante. ¡Todo por su felicidad! Tu cuerpo siempre fiel a la excelencia.

85. Juliana
No viejo, yo conocí a Juliana esa tarde en el Planchon cuando jugaban los Tigres contra la Divina Providencia, ¿Te acordás que era muy sonado ese partido? Era la final y bajaban los tipos de la Sierra a tomar venganza con los de la Quinta. Ella era muy bonita, viejo. Todavía recuerdo cómo estaba vestida con la camiseta del DIM porque ella sí que era hincha del poderoso. ¡Qué tristeza viejo! ni siquiera alcanzó a operarse las tetas que era el regalo de quince años que le tenía la mamá con sus ahorritos. A ella la borraron los Sapos, viejo. ¡En ese tiempo rodaban balas perdidas por todos lados!

84.Andrea
Practicó arduamente la mecanografía durante meses. Cada día hacía pruebas para ver si alcanzaba las doscientas palabras por minuto, hasta que un día lo consiguió. Estaba feliz y fue así como obtuvo su primer trabajo. Por fin iba a lograr su meta. Trabajaba y ahorraba hasta el último céntimo, privándose de todo. Se empezaba a acercar el día, Andrea estaba expectante, reunió el dinero que le enviaba su hermano desde Estados Unidos, más sus ahorros y se fue al cirujano. De allí salió entusiasta. ¡Cómo le cambiaría la vida¡ - pensaba ella- Lo que no llegó nunca a imaginar es que el resultado le produciría tanto espanto cuando se miró desnuda al espejo, ¿en que se había convertido? Definitivamente no quería vivir, no se sentía ella. Dicen que esa fue la causa de su intento de suicidio.

83.María
“De mañanita la Zenaida, sale temprano del tugurio, arremolina su tabaco y se va a vender fruto maduro” -Se escuchaba la voz aguda cantando en la radio- Tiene diez hijos y apenas veintiocho años. Su cuerpo delgado de mulata caribeña, es jovial. Yo tengo los hijos que Dios me ha dao y no he pensao en operarme porque mi marío dice que no quedo sirviendo pa' ná -explicaba María- “negrita del manglar, hormiga de ciudad, tu fruta me sabe a cumbia”.
Y no tomo pastillas pa' evitarlo porque no tengo ni con que compra’las, es la verdá. ¿No ve que él tampoco está de acuerdo?- decía ella- Todo lo que consigo de lavar las ropas no da sinó p'al arroz. “Mango y papaya Zenaida, mango y papaya”...

30 oct 2011

Un poco de mi vida

No querida, yo en el horóscopo azteca soy serpiente y en el chino liebre, imaginate y hace una semana descubrí ser mano magnética en los mayas, estoy muy contenta. Quieres que te explique un día normal en mi vida? Ah, intentaré resumirte, ya sabes que hago muchas cosas: Comenzaré por el principio, mira antes de levantarme hago un tipo de giros en la cama para no lanzarme de golpe y afectar la columna, después de ir al baño a cepillarme los dientes con la mano izquierda para activar el hemisferio derecho, me dirijo a la cocina caminando de espaldas o algunas veces haciendo un ejercicio energético de tai-chi, en fin voy cambiando de método, después me bebo un vaso de agua de las antípodas con las pastillas ultrapoderosas. Ah, también algunos días alterno el agua con un zumo de zanahorias biológicas y apio, el mero extracto sin una gota de agua. Después me siento a hacer mis meditaciones de rigor pero no sin antes preparar la armonía del lugar, esto es imprescindible, esto fue lo que aprendí en el curso de fen shui. Después viene el desayuno, como siempre lo más sano del mundo, ahora me miro todas las etiquetas con lupa, tengo vetados algunos comercios y marcas,son unos impresentables! compro todos los productos bio que puedo, me hago análisis constantemente con un enfermero que viene a domicilio y llevo una dieta en rigor. Ahora estoy haciendo un curso de ayurveda. después hago mi sesión de pilates, siempre en casa. Evito ir a gimnasios porque son un foco de infecciones, ya sabes la gente cómo suda! Bueno es una vida normal, no tiene nada de extraordinario, normalita como la de todo el mundo. Después hago la sesión de cuidado estético, las cremas y los cosméticos de alta gama no me faltan, hay que ser imbécil. Vigilo siempre su procedencia, no vayan a venir de animales torturados o esas cosas que dicen a veces. Eso sí, estoy siempre conectada con el mundo, me cuido de tener la última tecnología, no hay que perderse nada! aunque la verdad es que sólo la hacen servir mis hijos, para un gustillo que nos damos en la vida! Por las tardes voy a la hermandad, algunos días paso a firmar papeles y no más, mis amigas me dicen que estoy un poco rara, no entiendo porque lo dicen, total, estoy cada vez más sola y tampoco tengo mucho tiempo para llamarlas, es ley de vida querida, mis únicos ratos libres los paso ordenando mis joyas y clasificando las colecciones. Ah también soy socia de una ONG que ahora ni me acuerdo de que es. En fin, aburrirme yo? Cuándo! No tengo tiempo.

Hechizada, cariño...

Hola Marina, cariño, me puedes atender ahora? Te llamo porque mira estaba tomándome el café y en el pozo de la taza me salió como un edificio dibujado y a su alrededor habían unas pequeñas colinas, el dibujo es perfecto, sabes? Bueno realmente es como un castillo en una colina, tu sabes que significa esto, querida? Ah y tengo más cosas para preguntarte, es que en estos días me han pasado cosas muy raras...mira hace una semana me compré un bolso muy mono en los chinos y ya se me rompió, será que me tienen envidia? Yo no entiendo nada, hay tan malas energías a mi alrededor! si te contará! El martes pasado cuando entraba en la casa pasó un cuervo volando justo por encima de mi cabeza, todo esto son señales y me dan un miedo! Y también me hacen llamadas extrañas y cuando descuelgo no me habla nadie. Ah y lo peor es que se me cayó el pote de la sal en la cocina y se regó encima de mis pies, Ya sabes la mala suerte que trae esto! Y te acuerdas que la semana pasada te llamé por lo de la mariposa negra, pues aún está aquí en un rincón y no ha habido forma de sacarla, yo creo que me rondan malas energías y en el trabajo ni hablarte! Unas discusiones, malos rollos, hay gente que no se habla. Un día te llamaré para que vamos a la oficina a hacer una limpieza de esas que tu sabes hacer, claro tiene que ser un fin de semana que no haya nadie, porque allí la gente no cree en estas cosas. Qué me dices? Ah, entonces vuelvo a comprar los productos para hacer los baños en la casa? Y el agua bendita también? No, esta vez no me olvidaré de limpiar detrás de la puerta ni de poner la cruz ni el San Benito. Sí, sí ya tengo el talismán de la fertilidad y las medallitas también y el azufre. Perdona, ya te pagaré esta consulta con la de la próxima semana, si..gracias mi hechizada, haré todo lo que me dices, cariño. Chao, gracias, gracias.

mis relatos / Serie 9

Historias que son fruto de nuestra memoria, anécdotas, ocurrencias

82. La costumbre mata

Lucía se levantó aquella mañana a la misma hora que de costumbre, hizo sus rituales cotidianos y salió a trabajar. Desde hacia veinte años cuando se quedó viuda consiguió el trabajo de asistenta familiar. Después de tomar el café en el bar, entró en la casa de la señora Carmen, una anciana que vive con su marido. La señora Carmen enérgica y con un rostro descansado, le comentó entusiasta que hacia meses no dormía también como esta última noche. Lucía se dirigió a la habitación para saludar al señor Joaquín. Pero señora Carmen, el señor Joaquín está muerto! usted no se había dado cuenta? No, no lo sabia- explicó ella extrañada, por eso estuvo tan quietito toda la noche...ni ha roncado. Ay Dios mio, rompió en llanto la Señora Carmen, y ahora quién va a pegarme?

81. La propina

Don Ernesto Vendigmilia tardó muchos años en decidirse a hacer ese viaje, un buen día llenó su carriel de euros y se marchó a realizar el sueño de su vida: visitar el vaticano, cruzó el gran mar y se dirigió a su único destino en Europa, allí compró 365 llaveros del Papa Benedicto XVI, aduciendo que la fe no podía perderse ningún día del año. A su regreso estos llaveros cobraron una importancia única, cada uno se fue convirtiendo en la exclusiva propina que Don Ernesto daba en todos los comercios de la región y fue así como el rumor se divulgó. Poco a poco comenzó a recibir cartas del zapatero, el cerrajero, el guardamentiras, el tapacorrupciones, el barredor de sueños, el comodín, los chorizos y otros tantos empleados que le ofrecían sus servicios a cambio de un apreciado llavero. Cómo iban a perder esta oportunidad de tener una pieza única, traída exclusivamente del vaticano por el mismo Vendigmilia?

80. Crisis

La noche anterior habían anunciado casi cinco millones de desempleados, yo era uno de aquella lista, desmoralizado me levanté ya que no tenia más remedio que asistir a la cita en la oficina del empleo, delante de mí habían dos hombres en espera, ellos salieron, comencé a dirigirme porque ya era mi turno, antes de sentarme, la funcionaria me preguntó mi nombre. Carles – le dije- Espera un momento- Al instante trajo un spray perfumado y se dedicó a rociar la silla y todo cuanto pudo a su alrededor, rápidamente. Ante mi sorpresa me dijo- es que ésta gente apesta!- me dijo nerviosamente mientras miraba la cola de gente que crecía y seguía preguntándome información como una autónoma, sin ni siquiera mirarme, con el objetivo de rellenar unos formularios que le habían exigido según la nueva normativa.

6 ago 2011

Mis relatos / Serie 8

Historias de aqui y de allá, entramados humanos

79. El té
Bebía el último sorbo de té cuando ella se acercó y me solicitó compartir la única mesa libre del bar, yo asentí, pasado un rato me pidió que vigilara su bolso por un momento y se retiró, continué la lectura de aquel libro que me tenía absorto, pasó un tiempo que se hizo corto para mí, miré el reloj y ella aun no regresaba, mi libro narraba la historia de una valija abandonada, divagué, de repente sentí pavor, comencé a inquietarme y llamé el camarero, él sonriendo me trajo unas flores con una nota. Fue así como comenzó todo.

78. Auguste D
Marina, ha hecho suyos los enfermos, desde hace veintiocho años comenzó esta estoica tarea. Primero fue su padre que enfermó extraviándose en su propio pueblo, después vino el deterioro, fueron catorce años vegetando. En esa época ella aún no se había jubilado y combinaba el cuidado de su padre con su trabajo. Hoy cuida amorosamente a dos de sus hermanos más jóvenes con mimos y una ternura indescifrable que cuesta creer en los tiempos que corren. Mientras a su alrededor deambulan los demás sucesores cada vez más jóvenes dando señales del ataque de la infame enfermedad sin que de momento se pueda frenar esta pesadilla. Ella ve el proceso que vive cada uno con un conocimiento de sabia y guarda silencio ante lo que sigue...Quizás Zenón no pensó llegar tan lejos en aquella época

77. El gran despertar
Ese domingo nos atrevimos a ir, mi amiga me había dicho que Amanda, su amiga trabajaba allí y se le veía muy feliz, llegamos un poco antes y efectivamente estaba, tomamos rápidamente una infusión que nos ofreció. El lugar estaba lleno de gente, todos cantaban con una alegría sospechosa. El predicador preguntó reiteradamente si alguno de los presentes quería ir a cielo, nosotras levantamos la mano, al poco rato estábamos en el altar, todos se lanzaron a felicitarnos, nosotras reíamos ingenuamente. Bajamos del mismísimo cielo cuando el pastor quería exorcizarme y pidió nuestras cuentas bancarias para hacer la transferencia de nuestras almas.

76. La soñada boda
Andrés era mi novio en esa época, estábamos bien, él trabajaba lejos y de vez en cuando venia a visitarme, todo parecía muy normal entonces. Estábamos preparando la boda y yo no sospechaba nada. La última noche estuvo en casa celebrando con nuestros amigos, se despidió y quedamos de vernos en la iglesia. Llegó el gran día, Estabamos todos allí ansiosos porque él no llegaba, pasaba el tiempo y no daba señales... Recibí una funesta llamada. Andrés se estaba casando en ese mismo momento al otro extremo de la ciudad.

75. El zapatero
Por fin me decidí a ir con mis zapatos dentro de una bolsa. Desde detrás del viejo mostrador salió el zapatero. Hola Hombre -me dijo- Hola, le contesté tímidamente. Que le trae por aquí? Ah son mis zapatos. Como puede usted puede ver, son de muy buena calidad, están en buen estado, son bien acabados, con remaches suaves que no hacen daño a los pies, las suelas bastante conservadas, me los regalaron mis padres en la navidad pasada y los he usado poco. Y se puede saber para que los ha traído entonces? Ay perdone...es que... yo solo vine a ver... si podia ver a su nieta

74. El sudao de sancocho
En las cocinas de mi infancia, siempre había dos ollas en el fogón, una con maíz cocido para hacer las arepas y otra con comida. Mis hermanos y yo esperábamos que llegara el dia de los reyes y por fin el paseo a los charcos de Barbosa. Que ilusión nos hacia ir a tirarnos desde las piedras hasta caer al charco. La abuela preparó la gallina con yucas y papas. Umm! olía delicioso, yo me deleitaba imaginando la comida después del baño. Era la hora de almorzar, preparábamos los platos para servir, de pronto tuve una terrible intuición...sí por confusión la olla que habiamos llevado allí era la de maiz cocido insípido y asqueroso.

73. La radio
Todo comenzó esa mañana en que yo escuchaba un chachachá en la radio, incluso aprovechaba para bailar con la escoba mientras estaba el café pues asistía a clases de baile y no tenia con quien practicar. A continuación siguió un concurso de cantantes brasileros. Sonaba la música, me lancé como un rayo, agarré el teléfono y llamé rápidamente. En efecto, ha sido ganador de una entrada para la celebración de nuestros diez años -dijo el locutor- No me lo podía creer! En la fiesta las orquestas cubanas tocaban sin parar. Allí la vi por primera vez bailando con sus amigas, desde esa noche no nos hemos separado.

72. El hueco
Teniamos apenas 14 años cuando ibamos al colegio juntas, nuestro pacto no duró mucho, ella estaba muy enamorada de Mario, ese moreno guapetón de ojos verdes que tambien nos robaba el corazón a todas. claro a esa edad la gente suele pensar que eso no es amor de verdad. Su familia entera confabulaba para que no se vieran, yo me gané el titulo honorífico de celestina y los fines de semana acordabamos que pasaria por su casa para invitarla a salir, ella vivia en la peor calle del pueblo, entre bares de música estruendosa, hoteles de mala muerte y prostitutas. La sesión comenzaba siempre escuchando a su madre que ya me parecía un poco rara, un discurso plagado de metáforas de flores y jovencitas que guardan el aroma y se conservan frescas, refranes a la sancho que yo disfrutaba por lo curioso del lenguaje. Hecho el pacto de que no vería a Mario, saliamos corriendo a su cita prohibida, los enamorados se encontraban y yo volvia a casa...Pero una tarde sucedió lo que ya me temia que pasaria...salí del bar dejandolos alli solos devorándose con la mirada en aquel reservado y como de costumbre me fui rumbo a casa, apenas había caminado media calle cuando vi a todas sus hermanas que venían hacia mi, eran tres o cuatro que caminaban haciendo un frente como el ejercito hitleriano, yo no sabia donde meterme, desee que me tragara la tierra, después vino un largo castigo para ella antes de convencerla de que se fuera por el hueco a estados unidos, ella ilusa se fue pensando que la distancia mataría ese amor prohibido y eterno.

71. La musulmana
Estábamos en el centro de rehabilitación, unos levantaban sus piernas con una pesa para trabajar los músculos de las rodillas, los otros fortalecían sus cervicales con unos collares especiales, otros con sus pies desnudos hacían girar su tobillos, en un rincón los otros hacían cola para pasar al ultrasonido, mientras un hombre mayor hacia recorridos de puntillas en una plataforma de madera, en las camillas. Otros levantaban un palo de madera para trabajar sus brazos, mientras las fisoterapeutas masajeaban a los lesionados de las piernas o de sus brazos. Todos teníamos algo en común: un dolor físico que esperábamos aliviar, no importaba nuestra raza o religión...el dolor no hace estas distinciones! En un rincón del centro algunas mujeres se dedicaban a convencer a una mujer musulmana de que no se pusiera ese pañuelo que ya estaba muy guapa así y a incitarla a probar el jamón del país mientras ella contestaba, yo no poder comer cerdo, soy musulmana, ellas insistían, pruebalo, pruebalo, nadie se enterará, no sabes lo que te pierdes, no seas tonta!

70. Indignaos
Pertenezco a la generación de los indignados, creen que somos una tribu urbana, somos jóvenes en pleno 2011, tenemos cara joven, lucimos tatuajes con orgullo, nos ponemos rastas y piercing, no por eso dejamos de pensar y darnos cuenta de lo que pasa. Nuestros padres hicieron un esfuerzo enorme para que pudiéramos estudiar además de una carrera e idiomas, que es lo que toca hoy para ganarse la vida. Participamos en las redes sociales porque es la manera de comunicarnos. Estamos inquietos porque heredamos un mundo laboral incierto, nuestros padres engrosan las filas de desempleados por el constante cierre de empresas y parece que tendremos que emigrar a otros lados: una carrera y dominio de tres o cuatro idiomas no es suficiente, quieren becarios, voluntarios como si asi nos quitáramos el hambre y construyéramos nuestros sueños. Estamos indignados con los indignos, es decir la clase política que no hace más que recibir privilegios, deteriorar los servicios públicos, fomentar el desempleo, inyectar dinero a los bancos para que nos sigan robando, aumentar el gasto militar, imposibilitarnos tener una vivienda digna, alimentar el fraude fiscal y lo peor de todo no dejar ejercer las libertades ciudadanas y la democracia participativa.

69. Incesto
A mi me da vergüenza hasta el solo hecho de pensarlo- explicaba Yolanda- A veces crees que esto solo pasa en otras familias y no en la tuya. Mi hermano creo es una persona normal, tiene apariencia de joven, con 53 años es delgado y guapo. Jovana, su hija menor tiene 21. Mira mi cuñada es una arpía, manipula todo, ellos llevan muchos años de matrimonio y no se si verdaderamente lo que hizo fue una manera de retenerlo en casa, o quizás es su castigo. Jovana es mitómana, un dia decidió irse a estudiar a otra ciudad, la verdad es que estaba huyendo porque estaba amenazada, es la preferida de él por eso hacia el esfuerzo de pagarle los estudios, pero ella tampoco estudiaba, abandonaba una carrera tras otra y un día nos enteramos que estaba con un grupo de extorsionistas y ni su propia familia se escapaba de esto, su padre la encubría. Todo nos empezó a resultar extraño, por el hecho de que él fuera solo a visitarla y especialmente la forma de saludarse, cada encuentro era como el de dos enamorados, la sentaba en sus piernas y sus ojos le brillaban. A los días ella se casó de manera rápida con un joven que nadie conocía y a los pocos meses él la abandonó. Ella regresó a casa de sus padres, ahora tiene el bebé, y te juro que es idéntico a mi hermano. Hasta mis otras sobrinas sospechan pero nadie habla abiertamente.

23 jul 2011

De cómo me financiaba mis entradas al cine

Yo era aun muy joven cuando me estaba convirtiendo en un neófito de las sesiones de matiné. En esa época solían proyectar películas de western en el pueblo, durante los fines de semana. Cada domingo me levantaba pronto, me vestía de dominguero, me dirigía al huerto de casa donde rondaba un buen rato, vigilando como gato cansino de no ser descubierto por nadie. Seguidamente salía a la calle, victorioso, rumbo al teatro donde la fila para el cine crecía tanto como mi alegría.

La sala de cine era un antiguo teatro desvencijado. Desafortunadamente, yo nunca podía conseguir el palco, por esta razón fue que mi madre me descubrió. Una vez comenzaba la película, en pocos segundos como por arte de magia me sumía en un viaje a un gran desierto americano donde los indios luchaban ferozmente por defender sus ranchos.

En otras ocasiones y como si se tratara de un sueño, absorto me desplazaba a un pueblo del oeste donde los pistoleros bajaban rápidamente de sus caballos, vestidos con chalecos y sombreros tejanos, para irrumpir en un bar disparando contra los enemigos. No se como mi pobre cuello aguantaba el zigzag constante que le hacía para esconderme de aquellas balaceras eternas tras las butacas. Lo que era un padecimiento para algunos, se convertía en una celebración para otros, bastaba sentir el público emocionado silbando y aplaudiendo de tanto júbilo con cualquier hazaña de los héroes, como si se tratara de una representación en vivo. Por cierto, debo reconocer que aquel viaje épico fue el inicio de mi pasión por el cine.

Lo que me disgustaba de ir al matiné, eran las colillas de cigarrillos, o las gomas de chicle arrojadas por los asistentes del palco que caían en las espaldas de los que estábamos abajo. Por consiguiente, el regreso a casa era una auténtica tortura, puesto que mi madre comenzaba a dudar y a enfadarse más de lo habitual. De nuevo la disculpa de mi vestido dominguero, quemado por una colilla de cigarrillos, durante la misa resultaba irrisoria. ¿Qué más podía inventar?

Lo importante es que yo compensaba a mi madre cuidando las gallinas y ayudándole a recoger los huevos. A pesar de que ella estaba molesta porque cada vez ponían menos. Lástima que este resarcimiento duró muy poco. Al siguiente domingo, cuando fui al huerto a buscar los huevos escondidos durante toda la semana, para venderlos y pagarme el billete del cine, no había ninguno. Mi madre los había cogido todos. Ella había descubierto mi más profundo secreto.